Fechas importantes
Resumen de ponencias hasta:
27 de marzo
Inicio del evento 17 de Julio
Fin del evento 21 de Julio

Transformación política y democrática en la escuela latinoamericana


Campos problémicos en los que se dará la discusión

* La escuela ante las transformaciones políticas de época: ¿Una escuela interconectada y localizada?


* La escuela como escenario de formación – transformación política y democrática: perspectivas, tensiones, alternativas.


* Juventudes y niñeces: agenciamientos políticos y reapropiaciones para una escuela de las diferencias.

 

Preguntas orientadoras al interior de la mesa

* ¿Cuál es el lugar de la escuela latinoamericana ante los influjos económicos, políticos, culturales y sociales?


* ¿Cómo se abordan las relaciones entre juventud, niñez, política y democracia en la escuela contemporánea?


* ¿Cuál es la calidad que se le asigna a los niños y jóvenes en los escenarios educativos?


* ¿Son los niños y jóvenes latinoamericanos sujetos de derechos en el contexto escolar?
 

Objetivos

* Analizar la escuela contemporánea desde miradas de la complejidad y las diferencias.


* Reconocer e imaginar las posibilidades de la escuela como escenario de formación y transformación política.


* Identificar las atribuciones políticas de la niñez y la juventud en el contexto escolar latinoamericano.
 

Pertinencia y justificación

Esta mesa se justifica desde tres perspectivas: académica, política y pedagógica.

En términos académicos la mesa sugiere un campo de análisis que si bien, fue de atención general de investigadores y pedagogos (relaciones entre escuela, ciudadanía y democracia), merece revisarse con otras miradas, desde una perspectiva compleja que permita reconocer las multiplicidades que circulan y se configuran en ese ámbito, y las implicaciones políticas en juego, en una escuela que parece redefinirse de acuerdo con las múltiples confluencias de carácter, económico, político, cultural, que le delimitan.
 
Desde una perspectiva política, es preciso reconocer las dinámicas que configuran la relación escuela – juventud: es preciso reconocer entre otras dinámicas posibles, la visibilización de las formas en las que se circunscriben modos estéticos y políticos de existencia, transformación, resistencia y reivindicación en la escuela. Los jóvenes son modelados y se modelan en un proceso en el que circula e hibridan formas de lenguaje, manifestaciones de reflexividad, estética, ética y política en tanto su configuración como sujetos políticos. Es fundamental explorar estructuras de participación y desacuerdo en escenarios escolares que emergen desde lógicas alternas a aquellas identificadas como confrontación, y a su vez reconocer caminos, limitaciones e implicaciones de las posibilidades de participación política juvenil en instituciones educativas.

En términos pedagógicos, la aproximación e identificación a las condiciones en las que se ejercen prácticas formativas escolares vinculadas a la denominada “educación para la ciudadanía y la democracia” en las que confluyen múltiples formas de comunicación (emisión, mediación o hipermediación), interacción y sentidos de cultura y por ende del sujeto, es fundamental para reflexionar respecto a las limitaciones y alcances de la escuela contemporánea frente al problema de la visibilización y participación política juvenil. 

Pese a que la “educación para la democracia y la formación de ciudadanía” encarnan fines inapelables de la educación contemporánea, cierta inercia generada en la cotidianidad escolar, matizada por las aceleraciones y exigencias del rendimiento organizacional neoliberal y la aceleración propia de la implementación de contenidos curriculares generalmente impide reconocer a los jóvenes como sujetos políticos, e incluir sus vivencias, expectativas e inquietudes en una transformación de la escuela que apueste por la enseñanza y a la formación política. Generalmente la escuela no considera los intereses de los estudiantes como insumos básicos para la elaboración de sus apuestas curriculares o de cultura institucional, sino que mantiene cierta distancia de los canales de comunicación que estos emplean y, en lugar de comprender sus dinámicas e incorporarlas a los procesos escolares, tiende a condenar y perseguir su uso. La comprensión de estas tensiones y confluencias en las prácticas políticas escolares de ciudadanía es fundamental para revalidar la escuela como escenario de transformación política y democrática.